Semillas invierte en los derechos de las mujeres porque cuando hacemos valer nuestros derechos logramos cambiar y controlar nuestras vidas. Por eso trabajamos en el fortalecimiento de mujeres, jóvenes y niñas a partir de la apropiación y ejercicio de sus derechos, con el fin de generar cambios de largo plazo que conduzcan a una sociedad más justa y equitativa para todos.
Las mujeres tenemos un gran potencial como agentes de cambio social. En los distintos papeles sociales que desempeñamos, como formadoras de los hijos, administradoras del presupuesto familiar, educadoras, generadoras de recursos, cuidadoras, políticas, campesinas, empresarias, activistas, líderes sociales, académicas, artistas, etcétera, las mujeres contribuimos de manera decisiva a la vida de nuestra comunidad, pero muchas veces no somos vistas como sujetos de derecho.
A diferencia de la caridad, que da limosna, y mantiene al que recibe con la mano extendida, siempre esperando una ayuda siguiente, Semillas cree que su labor debe desembocar en la autonomía de cada una de las mujeres que reciben apoyo.
Porque una mujer con salud mental, una mujer informada de sus derechos humanos, una mujer adiestrada y equipada para gozar su libertad sexual, una mujer capacitada en sus habilidades laborales, una mujer apoyada por abogados o abogadas para ejercer con eficacia sus derechos ciudadanos, una mujer con acceso a médicos y médicas que la restauren a la plena salud física, una mujer que se descubre sujeto inteligente y se niega a ser objeto pasivo, es una mujer que no necesitará de más ayuda. Necesitará de menos ayuda en lo sucesivo. Será independiente.
Sabina Berman, dramaturga
Contamos ya con abrumadora evidencia de que el empoderamiento de la mujer, a través de la educación escolarizada, las oportunidades de empleo y el desarrollo económico, es el factor que genera los efectos de mayor alcance para mejorar las vidas de todos… hombres, mujeres y niños.
Amartya Sen, ganador del Premio Nobel de Economía






