¡Aparta la fecha!

Conversaciones
entre Mujeres

Lunes 11 de septiembre, 19:30 horas.

La cineasta María Novaro hablará del tema: "Escribir para cine y filmar, dos procesos creativos distintos".
Tamaulipas 66,
Col. Condesa
Cuota de recuperación: $50


Reconocimiento Mujeres Invirtiendo en Mujeres

Miércoles 18 de octubre, 19:00 horas
Auditorio Jaime Torres Bodet, Museo Nacional de Antropología e Historia

En esta ocasión la ponente magistral será Carmen Aristegui. ¡No te lo pierdas!

Cuota de recuperación: $150.
Informes al 55 53 01 09
ext. 201.

Noticias

Premio de Human Rights Watch a Verónica Cruz

Como un reconocimiento a su extraordinaria contribución al movimiento de derechos humanos, la organización internacional Human Rights Watch otorgó a Verónica Cruz Sánchez, directora ejecutiva de Centro Las Libres de Información en Salud Sexual, A.C. uno de los tres premios que anualmente concede a activistas en derechos humanos.

El premio incluye un estímulo en efectivo, así como reuniones con financiadotes, periodistas y otros activistas en Estados Unidos y Canadá, para intercambiar ideas y presentar los logros y desafíos de su organización.

Desde hace 15 años, Verónica es activista por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres en el estado de Guanajuato. Centro Las Libres ha recibido financiamiento de Semillas en tres ocasiones para realizar proyectos con temas como: toma de decisiones responsables en la vida sexual y reproductiva de l@s jóvenes, monitoreo de servicios de salud en comunidades rurales y conformación de un grupo de promotores en derechos y salud sexual y reproductiva.

En Semillas nos sentimos muy orgullosas por los logros de Verónica y deseamos extenderle una calurosa felicitación.



En este número


Bienvenida a nuev@s donantes



¿Por qué invertir en Semillas?


Noticias: Premio de Human Rights Watch a Verónica Cruz


Colaboración del mes: “Nada personal” por Lilyán de la Vega


Bienvenida a la Red MIM


Semillas da la más cordial bienvenida a sus nuev@s donantes:

Ana Terán
Beatriz Masjúan Vargas
Maggy Sperlineg
Pilar Soriano
Rosalba Garza H.
Roberto Vázquez Díaz
Tina Thiart
Víctor Betancourt Correa


¿Por qué invertir en Semillas?


“No me gusta la idea de concebirme como una persona que da ‘limosna’ o como una simple filántropa. Donar a Semillas es diferente porque es una forma de redistribución de la riqueza. Se trata de invertir en un proyecto que producirá frutos no sólo para la persona que lo realiza, sino para todo el entorno.”

Johanika Roth
Donante de la Red MIM

 


Colaboración del mes: “Nada personal" por Lilyán de la Vega


¿Cómo hablar de un grupo excluido -y en favor de sus derechos-, sin que la "mayoría" excluyente se sienta excluida?

El problema no son los hombres

Como pensadora del tema del feminismo y de la equidad de género, me resulta importante poner de manifiesto que no estoy en contra de los hombres; las feministas no lo estamos. Estoy a favor de las relaciones de equidad entre hombres y mujeres; de relaciones más sanas y enriquecedoras entre ambos; de relaciones constructivas basadas en el reconocimiento de la igualdad de derechos y oportunidades, desde la diferencia de género; de un mundo que no esté dividido en dos —hombres y mujeres— por el trato discriminatorio que se da a la mujer hasta nuestros días. Estoy a favor, en última instancia, de la dignidad del ser humano sin importar su género.

Para lograr esa, la visión del feminismo, es necesario primero poner de manifiesto la situación actual, identificar lo que falta para llegar a ese escenario de verdadera equidad. Cuando hablamos de aquello que violenta los derechos de la mujer estamos señalando los casos en que así sucede, no generalizando. No obstante y por desgracia, la situación de la mujer a nivel mundial es de gran desventaja en un amplísimo porcentaje, lo que conlleva a una errónea percepción de "normalidad" de esa condición, perpetuándola. De ahí la necesidad de trabajar en favor de las mujeres y erradicar la inequidad de su situación en la sociedad.

El feminismo no es la contraparte del machismo

La cultura machista promueve una visión equivocada de superioridad masculina que justifica la discriminación o el maltrato de diversa índole hacia la mujer (incluso entre mujeres); avala la descalificación de la mujer, en muchos ámbitos, por su condición de género. Es en este contexto en donde, sin reconocer el valor intrínseco de la mujer como ser humano, se objetiviza el cuerpo femenino como mercancía y herramienta publicitaria, lo que fomenta que en la vida cotidiana, se reproduzca esa percepción y se le trate como un objeto (sobre el que se pretende tener propiedad y derechos que sólo le corresponden a ella, como dueña de su propio cuerpo). El feminismo rechaza esa cosmovisión.

Cada vez más, sobretodo entre las nuevas generaciones, hay hombres que también van contra la corriente y asumen posturas equitativas y respetuosas hacia la mujer, relacionándose con ella como iguales; conozco a más de uno que se autodenomina profeminista sin atentar en lo absoluto contra su masculinidad. Desafortunadamente siguen siendo minoría y, a menudo, incluso quienes no están a favor de los comportamientos machistas, son arrastrados por "la corriente" debido a la falta de información y conciencia sobre lo que es la visión de equidad de género.

Por ello, mi admiración y apoyo a todos aquellos que, atravesando la gruesa capa de la visión patriarcal, reconocen la inconsistencia del discurso machista y se permiten explorar el poco conocido territorio de la equidad en favor de hombres y mujeres por igual; celebro que se den cuenta cómo el sistema en el que hemos sido educados los tiene también presos del trato desigual, por ejemplo, colocándoles la enorme carga del rol de proveedor en las relaciones de pareja y familia, equiparando su valor personal con su capacidad de generar ingresos y proporcionar bienestar material. Me entusiasma cuando un hombre acepta la invitación implícita a asomarse a la ventana femenina y abre un canal de comunicación para el intercambio de ideas, el debate y la construcción de nuevos modelos de pensamiento, percepción y acción en las relaciones hombre-mujer.

Cuando hacemos una crítica a ciertos comportamientos que violan los derechos de la mujer, no estamos asumiendo que todos los hombres piensen o actúen de cierta forma, sino que estamos haciendo un señalamiento del sistema de pensamiento prevaleciente, el patriarcado, y la forma en que éste nos afecta tanto a hombres como a mujeres en nuestra forma de interrelacionarnos, desde una plataforma de inequidad que trae graves problemas en la interacción humana.

Valores del feminismo

El feminismo es incluyente. Si bien se ocupa de un grupo en particular —el de las mujeres—, su objetivo es el del bienestar común; su causa son los derechos humanos, señalando en particular a un grupo que es constantemente sujeto de la violación de éstos. El feminismo también es pacifista, cree en los valores de la vida y del amor, de la armonía y de la no violencia, de la conciliación; el tono combativo de su discurso proviene de la dinámica patriarcal del ataque, la defensa y el contraataque; se trata, a menudo, de respuestas defensivas para las que habremos de seguir buscando mejores alternativas (fuertes, firmes y al mismo tiempo amorosas). Las feministas no somos autocompasivas, y a lo largo de la historia hemos pasado de la reacción a la proactividad. Pensamos, proponemos, tendemos puentes, nos exponemos, iniciamos el diálogo porque queremos entablar canales de comunicación constructivos y llenos de posibilidades.


Lilyán de la Vega es licenciada en relaciones internacionales y diplomada en estudios de género.


Fotos cortesía de Lucero González
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