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La relación que Salud Integral para la Mujer,
A.C. (SIPAM) ha construido a lo largo de 15 años
con la Sociedad Mexicana Pro Derechos de la Mujer –mejor
conocida ahora como Semillas– me gusta definirla
como una asociación simbiótica, en la
que nos hemos favorecido mutuamente. Les explicaré muy
brevemente esta atractiva simbiosis.
Hace 15 años, Semillas invirtió en SIPAM
para impulsar un programa de radio, llamado Dejemos
de Ser Pacientes. Esta fue una de las primeras semillas
sembradas, muy importante por cierto, pues hasta ahora
mantenemos el espacio en Radio Educación. Apenas
el año pasado le cambiamos el nombre por Irradiando,
Mujeres Interactivas, pues así quisieron nombrarlo
ahora las jóvenes de SIPAM. Además nuestra
organización cuenta en la actualidad con toda
una estrategia de comunicación radiofónica.
Semillas
y SIPAM desarrollamos hace casi 3 años
un proyecto de coinversión, ellas pusieron dinero
y nosotras también, para publicar un calendario
que recogió las vidas de 12 mujeres valiosas,
colocadas fuera del mercado laboral, por muy diversas
razones. ¿Qué podemos hacer con este
tipo de mujeres que abundan en nuestra sociedad? Es
una pregunta que quedó en el calendario y que
espera respuesta aún.
Semillas volvió a invertir en SIPAM junto a
otras organizaciones civiles para apoyar el seguimiento
y denuncia de la malversación de 30 millones
de pesos del presupuesto público otorgados a
la organización Provida. El caso es mejor conocido
como el "tangagate". Fueron dineros públicos
que habían sido destinados originalmente para
la lucha contra la pandemia del VIH/SIDA.
La Suprema Corte
de Justicia acaba de ratificar una sanción al
dirigente de Provida, Jorge Serrano Limón, quien
tendrá que pagar 15 millones
de pesos de multa por la corrupción ejercida
con dichos recursos, además de
quedar inhabilitado por 15 años para ocupar
cargos públicos. La semilla de Semillas está dando
frutos.
Después de tanto recibir, ahora nos toca invertir.
Desde hace un año, soy una de las tantas personas
que hacemos donativos mensualmente a Semillas. Mi aportación
es muy pequeña pero estoy conciente que contribuye
para seguir invirtiendo en más proyectos a favor
de los derechos de las mujeres. Muy recientemente además,
las amigas de Semillas me invitaron a asesorar y acompañar
a Elisa Vallejo Gaspar, una mujer purépecha
que acaba de recibir una beca de liderazgo, para el
desarrollo de un proyecto con mujeres indígenas
monolingües en Michoacán, que busca la
defensa y promoción de sus derechos sexuales
y reproductivos. Qué honor me han brindado,
con gusto apoyaré a
Elisa en su proyecto financiado por Semillas.
Así entonces, en este nuestro país invadido
de corrupción, fraudes, impunidades, de curas
y empresarios pederastas, de asesinos y golpeadores
de mujeres, de gente poderosa que no entiende aún
las ansias de democracia y justicia de nuestra sociedad,
tener a Semillas es como vivir en un sembradío
con muchas personas que sí quieren invertir
en el desarrollo y avance de nuestro país y
en particular de las mujeres.
A nombre de SIPAM y del
mío propio, deseamos
larga vida y harto dinero para Semillas, con la convicción
de que todo futuro es mejor. Las quiero mucho.
Palabras
pronunciadas por Pilar Muriedas, directora
de SIPAM, Salud Integral para la Mujer,
A.C. y donante de Semillas, durante el
Reconocimiento a Mujeres Invirtiendo en
Mujeres, en octubre pasado.
Fotos
cortesía de Lucero González y Gerardo
de la Vega
Diseño y programación de El Semillero:
Gloria Elisa Blanco
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de correo: buzon@semillas.org.mx
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