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¡Aparta
la fecha! |
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Conversaciones
entre Mujeres
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3 de abril, 19:30
horas. Carmen Aristegui con el tema "El
proceso electoral
y los medios de comunicación"
Lunes
15 de mayo, 19:30
horas. Denise Dresser con el tema "La
política también
es para mujeres"
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Networking |
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Ciclo de Divulgación
Mujer-Ciencia, UNAM 2006
Ciclo de conferencias de divulgación
de la UNAM como antecedentes al Congreso Mujer
Ciencia 2006, que se llevará a cabo del
3 al 5 de mayo.
Miércoles
19 de abril, 17:00 horas
Dra.
Susana Gómez Gómez
"Las matemáticas y la administración del
agua"
1er Piso, Torre de
Investigación
Facultad de Medicina, UNAM.

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El Semillón: ¡Superamos
la meta!
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Bienvenida a nuev@s donantes
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¿Por qué invertir
en Semillas?
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Networking: Ciclo de Divulgación Mujer-Ciencia
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Artículo del mes: "Feminidad:
anatomía no es destino" por María
Teresa Priego |
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El
Semillón: ¡Superamos
la meta! |
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El
pasado 28 de marzo celebramos haber superado
la meta del millón de pesos, con un acto
en Casa Natura en Polanco, en el que tuvo lugar
la conferencia "Mujeres y recursos naturales:
el caso del agua". Contamos con la participación
de Hilda Salazar, de Mujer y Medio Ambiente e
Itzá Castañeda, del Programa de
Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), moderadas
por Marta Lamas. Asimismo, tuvimos la presencia
de Lourdes Arizpe, quien ofreció su testimonio
como inversionista en Semillas.
El Semillón fue
todo un éxito
y ejemplo de lo que puede lograrse cuando conjuntamos
esfuerzos. ¡Logramos reunir
1 millón
121 mil pesos !
Queremos expresar nuestro reconocimiento
a todas y todos los que colaboraron para alcanzar
esta meta. Gracias al monto logrado, Semillas
podrá financiar once proyectos en lugar de los
diez previstos inicialmente.
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Bienvenida
a la Red MIM
y a El Semillón |
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Semillas da
la más cordial bienvenida
a sus nuev@s donantes:
Lourdes Arizpe Schlosser
Laura
Itzel Castillo Juárez
Germán Domínguez
Montes
Livia Estrada Estrada
Susana Gómez Gómez
Linda Marcos Dayán
María Marván
Laborde
Jacqueline Peschard Mariscal
María Eugenia
Romero Contreras
Arabela Ruiz Jerezano
Cynthia B.
Schmae
Griselda Tello Musi
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¿Por
qué invertir en
Semillas? |
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"Hace 10 años en las comunidades
rurales en que yo trabajé, era imposible
que las mujeres asistieran a una asamblea comunitaria.
Y ahora me encanta ver que las mujeres están
cada ocho días en su reunión de
mujeres, hablando de mujeres, de sus derechos
y dicen 'yo le digo a mi marido: quédate
con el niño, ese es mi espacio'. Eso es
lo más importante.
Ahora están educando niños y niñas
para que colaboren en los quehaceres domésticos,
como una responsabilidad suya. Eso es un cambio
estructural. Así es como se hacen los
cambios culturales, primero en primera persona,
luego en la familia y en la comunidad."
Verónica
Cruz Sánchez
Centro Las
Libres de Información en Salud
Sexual, A.C.
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Artículo
del mes: "Feminidad:
anatomía no es destino " por
María Teresa Priego |
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No sé si exista sobre la faz de la tierra una
noción más analizada, que la de feminidad,
cuestionada, definida, acotada, vuelta a definir, meticulosamente,
con pelos y señales, y por momentos, hasta la
ignominia. La cultura, en boca de prácticamente
cualquiera, está dispuesta a describirnos qué es
ser mujer. Cómo se es mujer. Y de qué tenemos
que ocuparnos las mujeres. Nuestra función materna
por delante. La abnegación y la entrega sin límites
de la mujer buena, casi siempre asexuada. La lascivia
y la venalidad sin límites de la mala.
Entre uno
y otro extremo, los millones de mujeres de la realidad,
remamos, como podemos, en la búsqueda
de una singularidad que nos permite construirnos
en nuestra calidad de seres humanos libres, más
allá de los estereotipos. Seres humanos libres
del sexo femenino. Sexuadas, ciertamente y por suerte,
pero no esclavas de la anatomía.
Freud analizó la feminidad, desde todos
los ángulos, para concluir diciendo que "la
feminidad es un continente oscuro". Le agradecemos
mucho su humildad. En lo personal, Freud me apasiona,
pero creo que desde su discurso por momentos hondamente
androcéntrico, nuestra obligada "envidia
del pene", contribuyó a mantenernos colocadas
en un lugar dudoso, donde el centro de la referencia
era el sujeto varón, sujeto ante cuya desnudez,
no nos quedaba más que compararnos, rencorosas,
y vencidas de entrada, en una especie de harakiri
admirativo: "Él lo tiene... y yo no".
Así se suponía que pensaba una niña
mirando a un niño, y avasallada por el horror
de su constatada castración. Segundos después
la niña estaría supuesta a sumergirse
en todo tipo de ideas masoquistas y autodenigrantes,
amén de enojarse muchísimo con su
madre, por no haberla dotado de la herramienta más
adecuada para administrar la vida en todos sus ámbitos:
un pene. Quizá porque según esta versión,
la niña en cuestión no se sabía
portadora de una vagina, ni jamás se había
tropezado con su clítoris.
En algún momento de mi vida, sentí que
envidiaba profundamente la virilidad de mi hermano,
hasta que descubrí que yo lo que quería
no era "su virilidad", sino su libertad y sus oportunidades.
Que yo quería también que me preguntaran,
como a mi hermano "¿y tú que vas a
ser de grande?" En lugar de que sistemáticamente
la pregunta estuviera dirigida a él, y después
de su orgullosa respuesta: bombero o médico,
se voltearan hacia mí para decirme algo así como: "ay
que mona, tú te vas a casar joven" o "¿cuántos
hijos quieres tener?"
No es que yo no quisiera tener hijos, sí quería,
y también quería casarme y seguramente
muchas otras cosas que caben dentro de lo que podríamos
llamar "la feminidad tradicional". Pero también
y sobre todo, quería sentirme libre de elegir.
La certidumbre de la libertad, y del derecho a elegir,
son el principio del desarrollo de la creatividad. ¿En
qué utiliza cada ser humano su creatividad?
Ese es problema de cada quien, lo que no es deseable,
ni equitativo, ni de ninguna manera justo, es explicarle
a una niña que sus pautas de vida están
decididas de antemano, porque la feminidad tenía
o tiene un único modo de ser. Lo que no se
vale, es acotar las vastedades posibles de un ser
humano, a los angostos márgenes de aquella
frase tan célebre: "Anatomía es destino".
"¿En qué consistirá perder
la feminidad?" Me preguntaba temblorosa, en mis
largas noches de insomnio, que fueron muchas dada
la gravedad del tema. Y segunda pregunta: Si en
un descuido, en un acto de completa irresponsabilidad
perdiera mi feminidad, ¿acaso sería
posible volverla a encontrar? Las niñas mirábamos
la vida de las mujeres amenazadas de muchas pérdidas.
La misma expresión se utilizaba para la iniciación
sexual, la "virginidad" también se perdía,
y era un dramón, y esa sí, segurito
no había manera de rescatarla. Y si sucedía
antes del matrimonio, entonces toda tú, tu
persona entera, tu inteligencia, tus emociones,
tu valor como ser humano, todo, toditito, se perdía
con ella. La mujer no-virgen completita se escurría
por el agujero del drenaje, de la condena social.
Pero aún cumpliendo las reglas, las amenazas
acechaban: también se perdía a los
maridos. "La otra", así se decía,
llegaba con sus zapatos rojos de tacón y
su escote, haciendo bombas de chicle motita ,
y se lo llevaba.
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aquí.
Fotos
cortesía de Lucero González
Diseño y programación de El Semillero:
Gloria Elisa Blanco
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